Qué aprendí al viajar a Japón

Fotografía de la autora: Vannelope

Notas mentales de momentos inolvidables

Muchos hemos tenido grandes sueños desde pequeños y uno de mis grandes sueños (por no mencionar el más importante) era  ir a Japón, así que por decisión propia opté por aprender el idioma y sumergirme un poco en su cultura, compartiendo con mi profesora y algunos amigos que fui encontrando en el camino, esto está bien, pero ¿Recuerdan que dije que era el más importante?, pues bien, después de ir a Japón y estar unos meses me di cuenta de lo que realmente trataba mi sueño, soñaba con ir pero nunca imagine que en mi experiencia iba a capturar momentos y aprendizajes de los cuales hice una recopilación de estas notas mentales.

Para tener una introducción mis notas se basan en:

  • Viajar solo (a)
  • Los lugares
  • Los amigos
  • Ya no estoy en Japón

Así que si quieres viajar a Japón o en su defecto, volver a visitar el país del sol naciente, lee estas notas mentales, si te son de utilidad úsalas, y por favor, pásala mejor que yo.

Fotografía de la autora: Vannelope

Viajar solo (a)

Enfrentando las reglas: Cuando llegas solo a un país donde su idioma y su cultura son tan diferentes, lo que primero sientes es temor, temor de faltar al respeto y no estar a su altura de su cultura, tip: se observador, mira cómo actúan y qué reacciones en masa tienen, adáptate a eso y sigue la corriente como si fueras uno más de ellos. Los japoneses especialmente tienen reglas estrictas para no molestar a los demás, no hables por celular en el tren, pero claro que puedes usar tus datos navegando.

Fotografía de la autora: Vannelope

Cuando lo único que está fuera de control eres tú: Cuando viajas solo y rodeado de un idioma que a fuerzas entiendes todo parece dar vueltas, y tienes un continuo sentimiento de incertidumbre, pero al parecer, los japoneses viven en un país hecho por ellos y para ellos, así que si estas realmente perdido, por favor confía en lo que te dice un japonés, busca ayuda, es el camino más fácil.

Fotografía de la autora: Vannelope

Barreras idiomáticas y afectivas: Un día iba de camino a mi escuela en la ciudad de Sapporo y una señora que venía justo en mi camino tenía un lindo perro, soy amante a ellos así que decidí hacer una parada y saludar al cachorro que con mucho gusto salto hacia mi, para mi preocupación la persona que estaba junto con el perro se le veía muy confundida y muy apenada, creo que estaba confundida por no saber en qué idioma hablarme y apenada porque su incontrolable criatura había molestado a una persona ajena, después de ello caí en cuenta que las personas que se acercaban a mi con mascotas solían guardar más espacio de lo normal, quizá causé ciertos inconvenientes al no guardar un espacio adecuado, pero hice más de un amigo canino.

Fotografía de la autora: Vannelope

Los Lugares

Imaginación Vs. Realidad: Después de soñar despierta más de una vez mi viaje a Japón finalmente llegue y vaya sorpresa que me he encontrado, los lugares son mucho más bonitos y no solo son lugares encapsulados en un espacio, aislados de todo lo demás como te lo muestran las fotos o la televisión, lograr capturar los lugares en contextos, con sus sonidos y con olores hacen que te enamores mucho más; cuando llegue a Japón tuve la oportunidad de ver la Tokyo Tower en su esplendor, más roja que de costumbre con un cielo azul muy tranquilo y el sonido de la cigarras anunciando el verano, salgamos y vivamos la realidad y nutramos nuestra imaginación con ella.

Fotografía de la autora: Vannelope

Hay magia en el mundo: Entre al bosque de Bambú en Kyoto y a pesar de la gran cantidad de fotos que quería tomar, solo pude esperar un momento, no sabía cómo capturar con mi cámara el misticismo que tiene la ciudad con más colores que he visto, Kyoto cuenta con un ritmo diferente y por ello cuando llegas te detienes y respiras profundo, como para adaptarse a su tamaño y dejarte llevar, cuando viajes por favor también toma fotos con los ojos del corazón.

El verdadero tamaño de las cosas: Recuerdo cuando vi el Skytree en Tokyo o cuando vi el Gran Buda en Kamakura, cuando subí al risco en Shakotan o vi por primera vez un panda, siempre iba con una imagen diferente, “Que grande es” “pero es muy tierno” o “es más alto de lo que pensé” fueron pensamientos muy frecuentes, el verdadero tamaño de las cosas muchas veces es imposible meditarlo y cuando te das cuentas, ocupan más espacio en tu memoria de lo que creías.

Fotografía de la autora: Vannelope

Los Amigos

Crear recuerdos entre todos: Claro que en medio del viaje había dejado gente atrás, había perdido amigos porque pasaba mucho tiempo en mi trabajo y ya estaba por fuera del país, sentí una gran distancia entre mucha gente, pero aun así no sentía que estuviera tan lejos al recordarlos, el viaje me mostró cuánto valoraba a muchos de ellos, recuerdo los lugares que visite, pero esos recuerdos se vuelven más fuertes al recordar la gente que estaba conmigo allí, no solo mires el paisaje, observa la gente a tu alrededor y sus gestos de amabilidad y confianza.

Fotografía de la autora: Vannelope

La distancia entre todos: Cuando fui a ciudades como Osaka o Tokyo me di cuenta que había mucha gente, en un momento estaba rodeada de una avalancha gigantesca de gente que iba con afán a sus lugares de trabajo, universidades o escuelas, me di cuenta que en las grandes ciudades puedes estar rodeada de mucha gente y estar apretada en un tren en hora pico pero la distancia puede ser realmente lejana, no me mal interpreten, en mi país la distancia entre la gente se vive por la indiferencia que tenemos entre nosotros, pero en japón vi que esa distancia es tu propio espacio donde solo sales para ser considerado con los demás.

Fotografía de la autora: Vannelope

Expresiones de cariño: En redes sociales, blogs y demás muchos suelen decir que los japoneses son muy serios, y no les gusta tocar a los demás o expresar cariño, en mi viaje estuve en un dormitorio de estudiantes donde solo veía a los demás en horas de comidas y cuando salía a estudiar, un día enferme y no pude ir a cenar, pues de pronto podía contagiar a los demás y al otro día casi no comí de mi desayuno, estando acostada en mi cama la señora que estaba siempre en la oficina del dormitorio llego a mi habitación con sopa, agua y medicamentos, y fue ahí donde me pregunté si esto no era un abrazo de ánimo que ella me estaba dando, sentí mucho mas cariño en ese momento a que me hubieran dicho “espero te mejores”, ella no me dijo nada, solo estuvo pendiente de mi fiebre. Muchas veces las expresiones de cariño están donde menos las esperamos, solo hay que aprender a apreciar con otros ojos.

Fotografía de la autora: Vannelope

Ya no estoy en Japón

Un tardío choque cultural: Cuando vuelves de Japón habrán muchas preguntas que te harás continuamente, ¿por qué la gente para en medio del camino? ¿Dónde está la caneca de reciclaje? ¿Llegar 5 minutos tarde? ¡imposible! Crees que vas a Japón y chocarás con su cultura pero vuelves lleno de buenas costumbres.

Fotografía de la autora: Vannelope

Lo bello de ser agradecido: Si me preguntan cómo fue mi viaje a este maravilloso país, no puedo decir más que buenas palabras, Japón es un país organizado lleno de tecnología y cultura, gente amable y personas dedicadas a su trabajo, eso lo puedes ver en cualquier parte. Quedas tan enamorado que no eres capaz de decir una sola cosa negativa sobre él, pero cuando te detienes a pensar, fue gracias a muchas otras personas que has tenido una experiencia incalculable, he aquí mi nota: agradece cada dia por las personas que llegan a tu vida y te muestran otra forma de verla

Sueñas de nuevo: ¿Y cuando vuelves que pasa? una pregunta muy común estos días, ya has ido a Japón, viste lo que querías ver, comiste lo que querías comer, ¿qué es lo siguiente en tu lista? Vive el momento cuando viajes, pero recuerda que siempre habrá metas más grandes que superar.

Autor entrada: Vanessa Lopez

Diseñadora gráfica, editora y escritora de RyuHiKai Corporación Cultural. Fotógrafa aficionada y amante de la cultura Japonesa.

1 thought on “Qué aprendí al viajar a Japón

    Sebastián

    (16 Abril, 2017 -7:48 pm)

    ¡Me encanta!, en especial aquello que mencionabas sobre los gestos que tuvieron cuando estuviste enferma. Es muy valioso saber que se pueden expresar muestras de cariño con el simple actuar, cuidar, ayudar…Gracias por la entrada.

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